
Se vive bien en la trinchera.
En la serpiente acogedora
que cavaron los amigos muertos.
El miedo impide el paso adelante,
y me llamarás miedo si vuelvo.
Te espero en la trinchera,
donde apoyo mi cuerpo agachado en las raíces.
Donde no existe la sombra
y vuelan las cabezas
y las manos.
Donde la esperanza crece y se expande en túnel.
A veces, se vive bien en la trinchera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario