
"Será un momento".
Se desprendió de su Heckler & Koch,
lanzó la boina como si fuera a graduarse en tiro,
y se abalanzó sobre él.
La pancarta del NO brindó una sábana,
y se fundieron con la multitud en el asfalto,
destrozándose a besos sin blindar.
No más, No menos. No, no.
